lunes, 13 de febrero de 2012

¿Y ahora qué?


Necesitaba la música de Beck para sentir a las musas. Hoy fue un día de perros, desperté con  la insoportable sensación de tu olor en mi cuerpo, recordé que ayer no me quisiste  hablar, me ignoraste, pero eso no importa ya..., hoy me diste el golpe más bajo, me dejaste sin armas, rompiste mi corazón en mil pedazos, el problema es que estaba en un salón obscuro donde no pude ver dónde cayeron todos los restos, tuve que arrastrarme 
por entre los pies de los invitados buscando agujas en un pajar, pero mis intentos furtivos fueron inútiles y ahora por  tu culpa lo tendré incompleto, y en el suelo quedarán mis restos, pisados por algún fiel oyente de la poesía, amante de las gaitas, o simplemente un sujeto sin nada que hacer, ...pisarán mi corazón!!!, ¿qué fue lo que hice mal?? tal vez mis nudos en el cabello te enredaron las ideas, o de una forma cursi pienso que ya me empezabas a querer y no te atreviste a continuar, como ese miedo idiota que te aleja cuando te sientes vulnerable, aunque bueno, ese es el lado amable. Si tan sólo pudiera robarle unos pedazos a tu corazón, los pegaría al mío, pero tu no tienes corazón, tu estás podrido, tienes un nido de ratas en su lugar, ratas que corren por tus vísceras haciéndote creer que cuando te emocionas tienes mariposas volando por tu estómago. Pero ya me cansé de acumular agonías, de alucinar almas agusanadas, anguilas amorfas atorando arterias, de recordar amantes asesinos, de acumular ansiedades, amamantando alacranes...
Dejaré las anfetaminas para abrazar arcoíris y anhelaré nuevos amaneceres. Ya no te alucinaré más,  ya no esperaré abrir puertas que ni siquiera existieron alguna vez, reanudaré el sonido de mis sueños abandonados, reviviré al muerto que cargo en el alma, borraré el lado obscuro de mi decepción, me conformaré con creer que mi propia sombra es la de tu silueta caminando tras de mi.

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